Evolución del marketing digital

Nuestro mundo es mundo digitalizado. Vivimos en una era donde los medio digitales alcanzan cada aspecto de la vida cotidiana, ya sea a través de los medios sociales, las nuevas tecnologías, internet, etc. Es difícil con este escenario imaginarse al marketing sin explotar las ventajas de esta era digital.

El marketing digital se ha consolidado a través del tiempo, hasta convertirse en la cara de la mercadotecnia del futuro y una de las áreas en las que más invierten las empresas, especialmente en la formación de master en marketing digital.

 

Los inicios

Desde el surgimiento de Internet y la era digital, siempre existieron vendedores interesados en explotar este nuevo espacio que se habría al marketing. Al principio solo era aplicar las mismas técnicas de mercadeo tradicional al nuevo escenario, con los mismos anuncios enfocados en el artículo y sus propiedades, solo que diseminados a través de ventanas pop y correos electrónicos principalmente.

Esto se puede tomar como un marketing digital de primera generación, que evolucionaría una vez que se expandieron las fronteras del mundo digital. Además del correo electrónico entraron otras plataformas en escena, como las newsletters y las publicidades en las páginas webs.

Consolidación

El ciberespacio se hacía cada vez más grande y se seguían añadiendo nuevas vías, como los teléfonos inteligentes y las tablets. Así que las técnicas tradicionales de mercadeo aplicadas al mundo digital ya no estaban dando resultado y las empresas de marketing comenzaron a dedicarle más esfuerzos y recursos al marketing digital, dándole una fuerza y vida propia, completamente diferente al resto.

El marketing digital cambió la concepción de vender un artículo, ya no se vende un colchón, se vende la idea de un sueño reparador en un colchón con todas las comodidades imaginables. Ofrece sobre todo la oportunidad de llegar a la mayor cantidad de personas posibles, invirtiendo menos en comparación con otros sectores del marketing, ofreciendo un enfoque orientado al cliente y no al producto.